Quiénes somos

La Red de Acción del Comercio Minorista es una red solidaria de trabajadores y activistas laborales que luchan por la justicia laboral, el aumento de los salarios y la mejora de las condiciones de los trabajadores del comercio minorista, los servicios de alimentación y la hostelería. Nuestro objetivo es reforzar la comunidad de la clase trabajadora en todos los lugares de trabajo e industrias. Mediante la acción directa y la organización comunitaria, luchamos por cambios que beneficien a los trabajadores del comercio minorista, los servicios y la hostelería. Nuestra práctica se inspira en una amplia gama de movimientos obreros, pasados y presentes, que luchan contra la explotación y la opresión. Organizamos en Lkwungen, W̱SÁNEĆ, y en el Territorio T’Sou-ke, también conocido como Victoria BC.

Contexto histórico

El desplazamiento de los pueblos indígenas de aquí y de todo el mundo, a través del colonialismo, ha sido históricamente la columna vertebral del capitalismo y un vehículo para la extracción de recursos. A lo largo de la historia, las personas de clase trabajadora, desplazadas de sus propias comunidades, han sido peones para imponer la violencia del colonialismo. Este proceso continúa hoy en día. El colonialismo tiene implicaciones importantes y reales sobre por qué y cómo organizamos a los trabajadores. Siglos de resistencia al capitalismo y al colonialismo han dado forma al movimiento obrero actual.

Al igual que el panorama económico del trabajo ha pasado de la fabricación en fábricas a basarse predominantemente en los servicios, también deben hacerlo nuestros métodos de organización de los trabajadores en el siglo XXI. Desde que el capitalismo instauró el neoliberalismo en la década de 1970, los puestos de trabajo en el sector manufacturero se han trasladado a países en busca de mano de obra más barata, los sindicatos han sido atacados y debilitados, y han disminuido en número, y ha aumentado la prevalencia del trabajo precario en el sector servicios. Mientras tanto, los derechos de los trabajadores han permanecido estancados o incluso han retrocedido a niveles inferiores: en conjunto, no han conseguido proteger adecuadamente a los trabajadores en un entorno laboral cambiante. Las condiciones de trabajo precarias y aisladas en las que nos encontramos hoy en día hacen casi imposible organizarse en el sentido sindical tradicional. Debemos adaptar nuestras estrategias y tácticas de organización sin dejar de cultivar un nivel de solidaridad similar al que los sindicatos han proporcionado históricamente a la clase trabajadora; un cambio real debe provenir de la acción de muchos.

Solidaridad Obrera

A través de nuestra red de solidaridad pretendemos reforzar y construir la autonomía entre los trabajadores con empleos más precarios, a menudo los olvidados por los grandes sindicatos, y crear una solidaridad de gran alcance en toda la comunidad. Abordamos este trabajo desde la base, en reconocimiento del movimiento dirigido por los trabajadores. Si un trabajador sufre malos tratos en su lugar de trabajo y no puede sindicarse, creemos que la comunidad de trabajadores es la que mejor puede apoyarle. Como dice el refrán: un perjuicio para uno es un perjuicio para todos.

Acción directa

Mediante acciones directas de solidaridad en todos los lugares de trabajo e industrias, esperamos desarrollar la conciencia de clase y la confianza colectiva dentro de la comunidad, para que estemos más dispuestos a tomar nuestras vidas en nuestras propias manos. Durante demasiado tiempo hemos visto nuestras vidas forzadas por el miedo al hambre, mediante la coacción y la intimidación, a ser manipuladas por empresarios y políticos desconectados. Hay que hacer frente al desequilibrio de poder entre los trabajadores que sólo intentan sobrevivir y los empresarios que se lucran a nuestra costa mediante la explotación. Al celebrar nuestras victorias y emprender acciones directas, pretendemos que se reconozca más la importancia y la eficacia de la acción colectiva y comunitaria.

Interseccionalidad

Reconocemos que la comunidad no es monolítica ni estática, sino que es un conglomerado de diferentes individuos con sus propias experiencias diferenciadas y que forman parte de múltiples comunidades. Los derechos de los trabajadores deben tener siempre en cuenta las numerosas formas de opresión que sufren ciertos miembros de la comunidad en general. Combatir estas opresiones es esencial para la liberación de la clase obrera, ya que la gran mayoría de los trabajadores sufren alguna combinación de opresiones. Somos conscientes de que la organización independiente en función de la raza, la identidad de género, la capacidad, la sexualidad y otras formas de opresión es necesaria para abordar los problemas específicamente como comunidad oprimida, y damos a esas luchas nuestro apoyo. Además de explotar y oprimir a la mayoría de la población, el capitalismo amenaza al mundo con la destrucción del medio ambiente. La lucha contra esta destrucción, al igual que las demás luchas, debe estar ligada a la clase obrera; somos la mayoría del mundo y somos los primeros y más afectados por la degradación medioambiental. Insistimos en que la sociedad capitalista nos desconecta y debilita, pero que nuestra explotación como trabajadores sienta las bases sobre las que todos podemos unirnos, en nuestro mayor número, por encima de todas las divisiones, para provocar un cambio sistémico a gran escala. Por tanto, la interseccionalidad es clave para nuestras luchas.

Cooperación comunitaria

La cooperación entre diferentes organizaciones y luchas es necesaria para crear un cambio positivo significativo para los explotados y oprimidos bajo el capitalismo. Deseamos crear un lugar en el que pueda florecer dicha acción colectiva. Lo hacemos a través de nuestros eventos regulares y atractivos.

Crear el cambio

Declaramos que nuestros esfuerzos colectivos deben ser el método principal de los explotados y oprimidos para conseguir avanzar hacia la liberación. La historia ha demostrado que confiar en la bondad del empresario para que nos pague salarios dignos, confiar en el ímpetu de los grandes sindicatos para que defiendan a los trabajadores aislados en trabajos precarios, confiar en políticos desconectados con diferentes intereses de clase para que apliquen los cambios, han demostrado ser opciones inadecuadas. Aunque reconocemos que son necesarias diversas tácticas en nuestra lucha, como trabajadores de estas industrias podemos entender mejor y poner en práctica los verdaderos cambios que necesitamos.

La Red de Acción del Comercio Minorista hará todo lo que esté en su mano para ayudar a todos los trabajadores a consolidarse para conseguir estos cambios, no dentro de unos años, en las próximas elecciones, ni siquiera dentro de un mes o un día, sino hoy, en este mismo momento.